El testigo Jorge Julio López sigue desaparecido. Este martes se cumplió un año y medio de su desaparición.
Exigimos que aparezca.
Acá abajo hay algo más de lo que pasó esta semana por nuestros parlantes. La mar en coche comprimida. Podes escuchar, copiar, difundir, criticar, reproducir.
Nadie volteó las torres gemelas.
Nadie tira piedras contra la casa rosada.
No hubo ningún avistaje de ovni.
Tampoco se terminaron de derretir los polos y Berazategui sigue existiendo.
Hay, sí, algunas hojas secas, impacientes de otoño, amontonándose en una esquina.
Hay, también, una señora que acaba de prender la radio y un chico se está haciendo pasar por adulto en el Chat.
Una nena de ojos verdes tuvo pesadillas.
El gerente de la empresa no pudo pegar un ojo en toda la noche y se está por tomar el tercer café del día.
¿Quiero mate? Después me cae mal…Bueno, sí, tomo mate, dice una chica que tiene dos nombres y dos apellidos.
Pablo empieza hoy un curso de algo que nunca se había animado a hacer.
A Martina siempre le duelen las piernas.
Un tachero tuvo suerte y en dos viajes ya se hizo el día entero.
A un Ministro lo llaman de una radio y dice que ahora no puede atender.
El tipo que arregla las cortinas metálicas al fin se digno a ir al negocio de Susana y ya no va a tener que hacer tanta fuerza para levantarla.
Nada tiene de particular esta mañana.
Otra vez todo igual, todo cambiando siempre. Imperceptible, pero constante.