Un cierre que se falsea, un taco que se rompe, una paloma que se desgracia en nuestra campera nueva. Pequeños hechos de la vida cotidiana que se transforman en verdaderas desgracias para nuestro día. De eso hablamos en La Mar en Coche.
El 10 de diciembre de 2007 Mauricio Macri asumió como Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires junto a Gabriela Michetti. Cumplidos más de 100 días del inicio de su gestión, compartimos algunas claves para pensar quien es Macri y con qué proyecto está gobernando la Intendencia de la Ciudad.
Que el derecho al aborto se instale en los medios de comunicación y, por ende, en las sobremesas de algunos hogares, ¿está bien o está mal? ¿Avance o retroceso?
Que desde entidades gubernamentales se hable de la necesidad de una nueva Ley de Radiodifusión cuando hace algunos meses parecía apenas un reclamo sectorial de los medios independientes y alternativos…¿Es un triunfo? En caso de serlo, ¿quién se va a llevar el trofeo a casa?
¿Es positivo o negativo que hoy todos sepamos quiénes son Grobocopatel, Miguens, D´elía, De Angelis y Moyano y que de a poco entendamos qué papel juegan?
¿Y la soja? ¿Qué te parece que todos hablen de los riesgos de la soja, incluso el Ministro de Economía?
¿Está bien o está mal saber qué cuernos es Papel Prensa? ¿Por qué lo sabemos? ¿Por quién lo sabemos?
¿Es un vacío de contenido o un logro rotundo que Aníbal Fernández toque el timbre de tu casa para preguntarte si fumás marihuana y si serías más feliz con la despenalización de esta práctica?
¿Qué versión de los hechos estamos recibiendo? ¿De qué lado vienen las versiones?
¿Te molesta, te genera una horrible decepción o estás eufórico
ahora que todos se roban las ideas de tu fanzine y se prueban tu remera?
En pleno estallido del conflicto entre el gobierno y los distintos sectores del agro, La mar en coche entrevistó el viernes 28 de marzo a Jorge Rulli, integrante del Grupo de Reflexión Rural, para que nos explique y nos ayude a entender qué es lo que estaba y está sucediendo.
Compartimos con fragmentos de la entrevista…
La Mar (LM): ¿Cuándo hablamos de los pulles de siembra quiénes son y por qué se dice que los benefician las retenciones?
Jorge Rulli (JR): A los exportadores y a los pulles de siembra los benefician las retenciones porque ellos se han convertido en los representantes del gobierno para cobrar el tributo al productor. Esto es ilegítimo pero el gobierno lo ha permitido durante muchos años. Un derecho a la exportación motiva que se rebelen los productores. Lo que pasa es que los exportadores le descontaban ese tanto por ciento a los productores al comprarle la soja. Eso significa que el exportador no paga el tributo y lo paga el productor. Pero significa una trampa, porque el exportador muchas veces produce cosas, por ejemplo biocombustible, y entonces ahí paga una tasa menor. Osea que la promoción al biocombustible (que lo hacen las corporaciones y, en general, la misma cerealera tiene al lado del silo una planta de biocombustible) facilita la fabricación con el dinero que le ha sido sacado a los productores de soja. Esto es absolutamente ilegítimo. Además, los restos del biodiesel o del bioetanol son usados para engorde, entonces produce hacienda y tampoco paga ese tributo. Un ejemplo puede ser Grobocopatel, que produce ciento setenta mil pollos por día en Avex, una empresa ubicada en el norte de Córdoba, y lo hace con un alimento balanceado por el que le fue descontado ya el tributo al productor y lo convierte en carne que no paga el mismo tributo. Esta es la parte ilegal o irregular que el gobierno ha venido justificando o permitiendo, pero por el otro lado los productores de esto no hablan porque aceptan el liderazgo de los pulles y de los exportadores. Es más fácil reclamar contra las retenciones que decir “señores del gobierno nos están timando nuestros propios compañeros del campo, los más ricos, los pulles”, porque en definitiva aceptan el liderazgo. El otro día me dijo un productor, “cuando termine esto nosotros con los cerealeros tenemos que seguir manteniendo la relación”. Y el gobierno tendría que entender estas limitaciones. No las entiende porque hay una mirada urbana excluyente. Esto da pie para que haya mucha bronca en el campo porque más allá de que los sojeros se enriquezcan hay un menoscabo social, desde el punto de vista de que los que nos gobiernan son una elite absolutamente urbana que desconoce el campo. Más allá de que la gente en el campo hoy se enriquezca y de que una hectárea en la provincia de Buenos Aires valga entre diez mil y veinte mil dólares que es una locura total. Fijate si no a quién tenemos como Secretario de Agricultura.