Lo buscaste en el arenero de una plaza de tu infancia.

En la escuela.

En los juegos y en los besos.

En los libros, en el cine y en los discos.

Sacudiste cielo y tierra

Desempolvaste enciclopedias, diccionarios.

Hiciste carrera en la facultad para ver si encontrabas algo,

Pero nada.

Nunca una certeza, una definición…

Nada acerca de ese algo que pasa y no sabés qué es.

Esa felicidad injustificada

Ese besarte mientras lloramos sin saber por qué

Esa sensación que asomó inesperadamente al cruzar una calle

O al llegar al pico de un cerro

O al ponerle comida a tu gato en el tarro correspondiente.

No hay palabra alguna que alcance para graficar esa sensación ancestral.

Esa información indeclinable que jamás será tapa de los diarios ni noticia en ninguna parte.

No hay palabra alguna que alcance para graficar

Esa sensación ancestral

Esa información indeclinable

No hay palabra alguna

Que alcance para contar.