La Mar en Coche

espabila


Deja un comentario

INSISTIR

INSISTE

Insistir no es solo repetir.

Es persistir, mantenerse firme.

Pero en su etimología también están detenerse, asistir y estar.

Y La Mar en Coche está.

Cada mañana de tu vida y de la nuestra.

Firme y frágil: con más preguntas que convicciones.

Buscamos atravesar las conflictividades,

Más que llegar a conclusiones rápidas que nos dejen tranquilos con nosotros mismos.

La Mar en Coche es, sobre todo, una denuncia que señala,

Pero que también pega la vuelta para curvarse como pregunta para adentro.

El programa de radio no es, entonces, un programa de radio.

Es un laboratorio de modos de vida y relaciones.

Son hipótesis sobre la época que protagonizamos.

Es un experimento de modos de existencia.

Y como tales, pueden ser serios, tristes, irónicos, cínicos, humorísticos, aburridos, lentos, demasiado veloces, tercos o novedosos.

9 años después, seguimos probando. Esa es la insistencia.

Soltar todos los mástiles para entrenar livianos este modo de vida.

No queremos repetir estribillos para que se aprendan de memoria.

Insistimos en la experimentación,

Porque es el único modo posible de construir ese / otro / este mundo…

Acá y cada día.


4 comentarios

HACEMOS LO QUE QUEREMOS. QUEREMOS LO QUE HACEMOS

descargar

Yo no sé si te importa, pero creo que es necesario decirlo.
Quienes hacemos La Mar en Coche cotidianamente
[Laura, Pato, Emi, Maru, Ale, Kari, Juan, Ricky, Gaby, Diego]
Lo hacemos voluntariamente.
Lo hacemos como forma de militancia.
Lo hacemos como desafío de época.
Lo hacemos por placer.
Sigue leyendo


1 comentario

EL 7D COMO RELATO MONOPÓLICO

Hablar de monopolio es hablar de concentración económica.

Es decir, concentración política y social.

Es decir: hay que traducir el lenguaje financiero para ver las implicancias de los términos en nuestra vida cotidiana.

Lo que se concentra en la economía busca concentrarse como relato único en nuestras cabezas.

Sigue leyendo


Deja un comentario

OTRO ÉSTE CUÁL BICENTENARIO QUÉ

Sé que el bicentenario no es del gobierno. Sé que me cansa lo argentino y el maxi consumo de lo nacional. Sé que no me atrae la pacificación ni borrar las diferencias en nombre de un festejo. Sé que no me gusta el Chaqueño Palavecino pero a muchos sí.

Sé que Roca fue un genocida y Sarmiento también.

Sé que no hay fiesta de todos cuando hay exclusión.

Sé que cuesta construir alternativas.

Sé que cuando se construyen tengo la sensación de que somos los mismos de siempre.

Sé que no me puedo enojar con la familia que quiere pasear por la 9 de Julio comiendo tamales ni con mis amigos que fueron a ver a Gilberto Gil. Sé que hay pibes que actúan en actos escolares y no tienen la más puta idea de lo que están haciendo. Sé que hay profesores que enseñan historia sin saber tampoco lo que hacen.

Sé que preferiría que, por motivos ideológicos, algún artista se oponga a participar de los festejos oficiales. Sé que no conozco a ninguno que lo haya hecho.

Sé que el mismo gobierno que hoy tiene un discurso latinoamericanista se asocia con empresas extranjeras y avala la persecución a campesinos, el avasallamiento de las tierras ancestrales y la contaminación. También sé que es el mejor gobierno en el que viví. O al menos, el menos peor.

Sé que la historia la escriben los que ganan pero también sé que hay otros libros y sé dónde encontrarlos y que me gusta difundirlos.

Sé que a veces prefiero quedarme en mi casa antes de ir a los festejos y a los contra festejos. Sé que a veces siento culpa por eso.

Sé que la idea de Patria no me mueve un pelo, que el partido con Canadá de ayer fue un chiste y que me gustaría que los himnos dejen de sonar a marcha militar en todas partes del mundo.

Sé que no hay afuera del Bicentenario.

Sé que a veces hay tantos símbolos que se genera una tormenta semiótica intencional para generar shock y que no entendamos nada y no sepamos para dónde salir disparados.

Sé unas cuantas cosas.

Pero no tengo la menor idea de qué hacer con todo eso.


Deja un comentario

LOS POLLOS O LA MADRE TIERRA

“Los pollos transgénicos tienen hormonas femeninas, por eso los hombres que los consumen tienen desviaciones en su ser masculino”. Esto dijo Evo Morales en un discurso durante la Conferencia Climática realizada en Cochabamba.

Si lo escuchamos sin el tono irónico en que lo dijo, si simplemente lo tomamos como un textual y no lo ponemos en marco, ocurre lo que ocurrió: en los medios todo se resumió a que el presidente boliviano sostiene que hay gays por culpa de los pollos transgénicos. Algunos periodistas hasta consultaron a especialistas que salieron a defender o a los gays o a la manipulación genética.

Bien. Uno entiende que haya que llenar páginas, minutos y pantallas con algo, y que un presidente (que casualmente también dijo que “o hay Madre Tierra o hay capitalismo”) hable de pollos y homosexualidad es atractivo.

Negar que la declaración esté en la página inicial de Yahoo sería como pedirle a los periodistas deportivos que no debatan sobre cómo Riquelme le dio la espalda a Palermo en el gol del récord. Son testimonios contundentes que dan para llenar y llenar bocas hambrientas de estupidez e intrascendencia.

Sin embargo, uno no puede dejar de observar la estrategia de las empresas mediáticas para eclipsar una información realmente importante:

Miles de personas de diversas organizaciones sociales de todo el mundo se reúnen para hablar de algo más relevante que si pata o pechuga. Se trata de una conferencia mundial sobre Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra. Hay representantes de más de cien países. Este espacio busca nuevos consensos, después del fracaso de la última cumbre sobre cambio climático en Copenhague, Dinamarca. El objetivo: llegar al próximo encuentro en Cancún, que será en diciembre, con más información y algunos acuerdos.

Básicamente se está discutiendo cómo hacer para que los países más contaminantes dejen de producir tanto desastre. Es decir, que dejen de matar a tantas personas para ganar dinero o hacer investigaciones que en algún momento también les genere mayor cantidad de ingreso de divisas.

Y para muestra, sobra un botón. En una de las mesas de debate de Cochabamba, la dirigente mapuche Moira Millán dijo lo siguiente:

“El gobierno argentino vende una imagen de protector de los derechos humanos, pero su política es de despojo de territorios, de fomento a la avanzada minera y petrolera y de represión”.

Vos elegís si te interesa quedarte hablando de pollos

.


Deja un comentario

dos años sin López

Una mujer pájaro que dice tener el don de sobrevolar el mundo a gran velocidad. Una mujer pájaro dice que lo vio en un campo.

Una de las últimas líneas de investigación que se siguió la justicia para dar con el paradero de Julio López fue la pista de una mujer pájaro que dice tener el don de sobrevolar el mundo a gran velocidad.

Bien. Que el Estado y sus instituciones agradezcan la paciencia de todos nosotros. Que agradezcan nuestra desarticulación y nuestro miedo. Que agradezcan que la doctrina del shock funcionó y nos cuesta horrores reaccionar. Que agradezcan que nos vayamos a por ellos.

Una mujer pájaro.

Dos años sin Julio López.

Dos años de tremenda inoperancia. Y qué querés que te diga, la inoperancia es complicidad. Si tu línea de investigación es la mujer pájaro, dejame que te cuente que no estás de nuestro lado.
Dejame que te diga que no te creo que investigaste el entorno de Etchecolatz y de allí no salió ninguna pista firme.

Dejame que te diga que un año y medio es mucho tiempo para esperar que la causa se caratule como desaparición forzada de personas. Un año y medio es mucho tiempo para desafectar a la policía bonaerense de la investigación.

Una mujer pájaro.

Y encima hay que soportar que lloren, que digan que es una frustración.
Soportar también que los responsables de la investigación opinen como cualquier hijo de vecino, y arriesguen cosas como “para mí, a esta altura, López está muerto”.

Si López está muerto exigimos la aparición de su cuerpo. Mientras tanto dibujamos su silueta por todas partes.

Ah, perdón, lo último de lo último. El abogado de la familia de López dice que hay que investigar a su entorno, incluidos los organismos de derechos humanos, porque en la familia dicen desconocer la historia política de López. También dicen desconocer sus tres años de ausencia, mientras lo torturaban en distintos centros clandestinos de detención durante la dictadura.

Por favor. El problema es creer en esta gente.

El problema es creer que una cosa es el aparato represivo y otra es el Estado. El aparato represivo ES el Estado.

¿O también el gobierno de los derechos humanos está excento de responsabilidades por el gatillo fácil que asesina a una persona cada día y medio?

¿También están exentos de eso? ¿De las redes de explotación sexual? ¿De la masacre silenciosa de la inequidad?

Cuántas cosas que están fuera de la órbita del gobierno, che.

Bueno, hagamos de cuenta que les creemos por un rato. Que el tema los excede, que hay un aparato represivo ajeno y enquistado que opera en las sombras, que se sienten frustrados, todo lo que quieran.

Bueno, dale. Les creemos. Así y todo: la inoperancia es complicidad.

La lentitud de los juicios a los represores y la ausencia absoluta de voluntad política para unificar las causas por centro clandestino, son complicidad.

Que permitan que tribunales caprichosos no permitan televisar los juicios es complicidad.

Intervenir el Indec, criminalizar la protesta, aprobar una ley antiterrorista es ser partícipe directo de esta represión enmascarada en la cada vez más absurda democracia.

López no aparece. Y siguen la pista de una mujer pájaro que dice tener el don de sobrevolar el mundo a gran velocidad. Una mujer pájaro que dice haber visto al testigo en un campo. Esa es una de las pistas que siguió la investigación.

Agradezcan la paciencia de todos nosotros. Agradezcan nuestra desarticulación y nuestro miedo. Agradezcan que la doctrina del shock funcionó y nos cuesta horrores reaccionar. Que agradezcan que nos vayamos a por ellos.


Deja un comentario

soportar la terrible presión

“Una vez soñé que yo era la mediasombra. Veía todo de arriba: al pibe que tiraba la bengala y cómo todo se incendiaba”, tose Marcia, de 18 años, mientras limpia el santuario de la calle Bartolomé Mitre, a metros de lo que fue República Cromagnon. Entre fotos de las víctimas, velas, cassettes, cartas, banderas y zapatillas de tela blanca, se erige la memoria. Un poco más allá, las carpas inundadas por la lluvia de ayer, donde duermen los pibes que piensan “aguantar hasta que se haga justicia”.

Sigue leyendo


1 comentario

palabra alguna

Lo buscaste en el arenero de una plaza de tu infancia.

En la escuela.

En los juegos y en los besos.

En los libros, en el cine y en los discos.

Sacudiste cielo y tierra

Desempolvaste enciclopedias, diccionarios.

Hiciste carrera en la facultad para ver si encontrabas algo,

Pero nada.

Nunca una certeza, una definición…

Nada acerca de ese algo que pasa y no sabés qué es.

Esa felicidad injustificada

Ese besarte mientras lloramos sin saber por qué

Esa sensación que asomó inesperadamente al cruzar una calle

O al llegar al pico de un cerro

O al ponerle comida a tu gato en el tarro correspondiente.

No hay palabra alguna que alcance para graficar esa sensación ancestral.

Esa información indeclinable que jamás será tapa de los diarios ni noticia en ninguna parte.

No hay palabra alguna que alcance para graficar

Esa sensación ancestral

Esa información indeclinable

No hay palabra alguna

Que alcance para contar.


Deja un comentario

tu lucha su logo

Que el derecho al aborto se instale en los medios de comunicación y, por ende, en las sobremesas de algunos hogares, ¿está bien o está mal? ¿Avance o retroceso?

Que desde entidades gubernamentales se hable de la necesidad de una nueva Ley de Radiodifusión cuando hace algunos meses parecía apenas un reclamo sectorial de los medios independientes y alternativos…¿Es un triunfo? En caso de serlo, ¿quién se va a llevar el trofeo a casa?

¿Es positivo o negativo que hoy todos sepamos quiénes son Grobocopatel, Miguens, D´elía, De Angelis y Moyano y que de a poco entendamos qué papel juegan?

¿Y la soja? ¿Qué te parece que todos hablen de los riesgos de la soja, incluso el Ministro de Economía?

¿Está bien o está mal saber qué cuernos es Papel Prensa? ¿Por qué lo sabemos? ¿Por quién lo sabemos?

¿Es un vacío de contenido o un logro rotundo que Aníbal Fernández toque el timbre de tu casa para preguntarte si fumás marihuana y si serías más feliz con la despenalización de esta práctica?

¿Qué versión de los hechos estamos recibiendo? ¿De qué lado vienen las versiones?

¿Te molesta, te genera una horrible decepción o estás eufórico

ahora que todos se roban las ideas de tu fanzine y se prueban tu remera?


2 comentarios

Nada

Nadie volteó las torres gemelas.
Nadie tira piedras contra la casa rosada.
No hubo ningún avistaje de ovni.
Tampoco se terminaron de derretir los polos y Berazategui sigue existiendo.

Hay, sí, algunas hojas secas, impacientes de otoño, amontonándose en una esquina.
Hay, también, una señora que acaba de prender la radio y un chico se está haciendo pasar por adulto en el Chat.

Una nena de ojos verdes tuvo pesadillas.
El gerente de la empresa no pudo pegar un ojo en toda la noche y se está por tomar el tercer café del día.

¿Quiero mate? Después me cae mal…Bueno, sí, tomo mate, dice una chica que tiene dos nombres y dos apellidos.

Pablo empieza hoy un curso de algo que nunca se había animado a hacer.
A Martina siempre le duelen las piernas.

Un tachero tuvo suerte y en dos viajes ya se hizo el día entero.

A un Ministro lo llaman de una radio y dice que ahora no puede atender.

El tipo que arregla las cortinas metálicas al fin se digno a ir al negocio de Susana y ya no va a tener que hacer tanta fuerza para levantarla.

Nada tiene de particular esta mañana.
Otra vez todo igual, todo cambiando siempre. Imperceptible, pero constante.


Deja un comentario

carta al futuro

Si hoy tuvieras que tirar una botella al mar,

¿qué escribirías? ¿Qué le dirías a quien la recoja en otro tiempo y otro espacio?

¿Hay consejos posibles que podamos darle al futuro? ¿Hablarías de presidentes, de cifras del Indec, de mundiales de rugby?

¿Escribirías guerra con mayúscula o subrayarías la resistencia?

¿Qué contarías de este tiempo y este espacio? ¿De este desamor por el mundo que a su vez trae un enamoramiento desenfrenado por los seres y las situaciones que nos ayudan a permanecer? Sigue leyendo


3 comentarios

no tiempo

Remolonear doce minutos. Ni uno más. Desvestirse en 30 segundos. Prender la ducha en 3, 2, 1. Bañarse en ocho minutos. Secarse en dos. Cambiarse en 5. Poner la pava en 3, 2, 1. Hervor en cuatro minutos. Desayunar en seis. Escuchar las noticias. Dos minutos. Buscar las llaves. 30 segundos en la mesa. 30 segundos entre los pantalones. 30 segundos en la cocina. Volver a la mesa. Ahora resulta que están ahí. Hace un minuto no estaban. Pero están. Salir a la calle. Esperar el colectivo cuatro minutos. Cinco. Seis. Viajar veinte, ocho de los cuáles transcurren con un paraguas de una señora incrustado en la segunda vértebra de la columna. Bajar. Caminar dos cuadras en dos minutos. Desatender un segundo. Chocar contra vos. Y que el tiempo, al fin, se disuelva.


3 comentarios

el doble

En la última gota de cansancio existe un ser capaz de remontar el inevitable abandono. En la frontera intolerable, en el Everest de la fiebre, en la presión de la pata del elefante sobre la nuca llena de comer pensamientos sin digerir.  Sólo allí nace y no en otro lugar. Cuando la zanja parece humedecer nuestro barco de papel hasta quebrarlo. Cuando las tentaciones tuercen la mano de la insistencia. Cuando la desesperanza y el fatalismo dominan la escena. Solo ahí nace. Cuando el camino se pone en subida y asoma la última curva. Pero la intuición no avisa: simple y livianamente, se desprende del cuerpo herido nuestro doble. Nuestro doble, que sin perder el tiempo comienza a trabajar en la reconstrucción de nuestro ser. Y así volvemos a estar dispuestos a seguir luchando contra todos los molinos de éste y otros mundo.  


Deja un comentario

hay personas que son regidas por dioses extraños

Hay personas que son regidas por dioses extraños. Personajes sin tiempo ni espacio que son el paisaje de una esquina, de un bar, de un puesto de quiniela. Andan por la vida rompiendo, sin saber, toda conexión lógica, todo límite ético. Sin saberlo también se cagan en los sueños de humo de las publicidades, en los nominados de gran hermano, en firulete de Nina Pelozo.

 

Hay personajes en los barrios que son regidos por Dioses extraños.

 

Miguel, el loco que apila ladrillos frente a las puertas.

 

La loca que silba.

 

El insomne que desde su terraza cuida la manzana.

 

La que dice que fue amante de Perón mientras le da de comer a las palomas en la puerta de un colegio privado.

 

El que le juega cada día al cinco, siempre al cinco y no a otra cosa que al cinco.

 

La vieja que va de madrugada en los colectivos llevando una torta de vaya uno a saber qué, y vaya uno a saber adónde. Sigue leyendo


Deja un comentario

esperar

El colectivo.
El sueldo.
La noche.
La mañana.
El milagro.
El cambio.
Las ganas.
El amor.
La lluvia.
El sol.
La cura.
Al cura.
La clemencia.
Que pase.
Que se quede.
La risa.
La pizza.
                                                                                         Esperar.